Inteligencia emocional aplicada al liderazgo transformacional
El desarrollo de la inteligencia emocional y el pensamiento flexible es esencial en el rol del manager. A lo largo de la formación, se desarrollan técnicas que los asistentes han de llevar a cabo, para comprobar la capacidad de influir positivamente en sí mismos y controlar sus emociones de manera positiva.
Contar con un equipo conformado por personas emocionalmente inteligentes, que cooperan entre ellas y mantienen una actitud proactiva ante los retos de la organización, es la clave del éxito.
El objetivo de esta formación es desarrollar las competencias emocionales y relacionales, de acción y reflexión, de los participantes con el fin de lograr una mayor efectividad en el logro de los objetivos personales y organizacionales.